¿Te ha pasado? Termina la Navidad, guardas una botella de cava “para una ocasión especial”… y cuando te das cuenta, han pasado cinco meses. Revisas la etiqueta y ahí está la temida fecha de caducidad. ¿Y ahora qué? ¿Va directo a la basura? La buena noticia: no, no hace falta tirarlo. Aunque haya perdido burbuja o frescura, ese espumoso olvidado puede tener una segunda vida. Aquí te damos varias ideas sobre qué hacer con el cava caducado.